Cómo evitar que mi perro se maree en el coche

Las escapadas de fin de semana, las vacaciones o simplemente llevar a su perro al veterinario pueden ser un poco estresantes si se enferman cada vez que suben al coche, y es casi inevitable que su peludo amigo viaje ocasionalmente en este medio de transporte.

El coche es el vehículo más frecuente y, si eres de los que siempre se llevan a su amigo peludo, es importante que se acostumbren y les ayuden a sentirse cómodos. He aquí algunos consejos para evitar que se enfermen en el coche y puedan disfrutar de cualquier viaje juntos.

Para algunos perros, viajar en coche es una experiencia apasionante. Pero para otros, sin embargo, puede convertirse en una pequeña tortura cada vez. Hoy os contamos cómo evitar que nuestro perro se maree en el coche, algo a lo que debemos prestar mucha atención si vamos a viajar con él estas vacaciones.

Evitar que mi perro se maree en el coche

En la tranquilidad del día a día de nuestras mascotas influye mucho el ambiente, lo sabemos bien, y eso también se aplica a sus viajes en coche. Así que uno de los aspectos que debemos mirar con lupa es precisamente ése: que identifiquen el interior del vehículo como algo seguro y confortable.

La temperatura influirá (y a veces no será nada fácil conseguir que el coche se mantenga fresco, pese al aire acondicionado), pero también podemos ayudarles a sentir esta tranquilidad acomodando su espacio con su manta favorita, con algún juguete, incluso colocando en él su cama si es posible. Todo lo que le recuerde al hogar le proporcionará una pequeña dosis de confianza adicional.

Aunque sea de sentido común, conviene mencionar algo fundamental: no dar de comer a nuestras mascotas inmediatamente antes del viaje. De hecho, se recomienda no hacerlo en las cuatro horas previas. También es importante que las saquemos a pasear y hayan hecho todas sus necesidades antes de comenzar el viaje, tanto si éste va a ser largo como si no. Nunca está de más asegurarnos y evitar males mayores después…

Un premio al llegar

A pesar de las recomendaciones que hemos comentado arriba, será prácticamente inevitable que los perros más nerviosos lo pasen mal las primeras veces que realicen trayectos largos en coche. Para intentar mitigarlo, podemos premiarles cuando lleguemos a nuestro destino con alguna golosina; incluso hacerlo al comenzar el trayecto, de manera que vayan habituándose a identificar el coche como algo positivo desde el primer momento hasta el último.

Existen algunos productos veterinarios que pueden tranquilizar a nuestras mascotas durante los viajes, en los casos en que el nerviosismo llega a un punto insostenible o perjudicial para su salud. Nuestro veterinario es quien puede asesorarnos en este sentido, si lo estima conveniente. Nunca debemos medicar a nuestro perro por nuestra cuenta y riesgo, que no se nos olvide.

Seguridad en la orden

Los perros perciben nuestras emociones, por lo que tenemos que estar tranquilos y no ponernos nerviosos al volante. Debemos ser pacientes y evitar propagar nuestros nervios y/o el estrés. Es una zona segura y tienen que ser conscientes de ello.

Hacer que el espacio les resulte familiar

Para mostrarles que es un lugar amigable y evitar que lo vean como un espacio desconocido, días antes de nuestro viaje, recomendamos ir todos los días con ellos a donde está el vehículo, para reconocer el camino. Una vez allí y con el auto estacionado, déjelos olfatear lo que quieran, acercarse a él e incluso subirse al auto por sí mismos.

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